Cuando la competencia te enceguece

¿A quién miramos cuando queremos que nuestro negocio crezca? La competencia, se sabe, es feroz en Mercado Libre. Observarla, seguirla de cerca puede resultar una tentación sobre todo cuando queremos saber cuáles son los trucos que utiliza para vender mejor. No es para menos: si queremos que el negocio se expanda también debemos aprender de los que mejor llevan adelante sus actividades.

¿Y qué cosas actualmente se pueden monitorear de la competencia? Ver cuánto volumen de dinero está facturando, qué cantidad de productos están vendiendo, si suben o bajan los precios. Algo que antes requería de un estudio obsesivo, hoy ya está disponible de manera más sencilla para todos los vendedores.

Academia_1

(Gráfico de competencia en Nubimetrics.com)

 

Sin embargo, el monitoreo de la competencia tiene un límite. Un momento en el cual es necesario concentrarse solo en lo que vale la pena. Y en el que es fundamental redefinir la estrategia. Un momento en el cual la competencia ya no importa porque ese mercado, en el que vendemos todos, está completamente saturado. Un mercado en el cual ya no importa la cantidad de dinero que manejemos porque nos estamos quedando todos (todos, sin excepción) sin margen para la rentabilidad.

 

Dicen los que saben de Mercado Libre que los vendedores para estos casos se dividen en dos: los que miran a la competencia y tratan de copiarle todos sus movimientos. Y los otros, los que buscan los terrenos inexplorados, la demanda insatisfecha, los que miran lo que la gente busca para encontrar nuevas tendencias y aprovechan ese conocimiento para intentar conquistar nuevos mercados que aún no fueron explorados.

 

Academia_2

(Gráfico de competencia en Nubimetrics.com)

 

El primero, claro, tiene un límite en el corto plazo: si todos venden lo mismo, si la mayoría busca los mismos proveedores, entonces se generará un cuello de botella en el que el único diferencial va a ser el precio. Y si el precio es la única variable de competencia, entonces lo que se verá afectada es la rentabilidad, la variable más importante que tiene que tener un vendedor en Mercado Libre.

 

En términos de negocios, eso representa el océano rojo: un lugar de alta competencia, donde lo que se consigue es a costa de los demás, sobre todo haciendo retoques en el valor de ese producto. En cambio, lo que tiene que buscar el vendedor es justamente lo contrario; y lo contrario es el océano azul. Un lugar donde no hay competencia. No existe porque aún no fue explorada. Y es el lugar indicado para crecer exponencialmente aprovechando la demanda insatisfecha de los consumidores. Es un lugar en el que tu diferencial puede ser algo más que el precio.

¿Hay que mirar a la competencia? Claro que hay que hacerlo. No puedes no hacerlo. Pero ten cuidado y que el árbol no te obture el bosque. ¿Y qué es el bosque? Ese lugar poco explorado que tiene muchos brotes verdes por delante y que quizás aún no estés viendo. La clave, en definitiva, está en encontrar la demanda poniendo la energía en ideas que salgan de ese círculo vicioso donde todos pueden terminar perdiendo. Ser pionero en una categoría implica cierto riesgo pero depara inmensas recompensas.

Share on Facebook5Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0Share on Google+0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *