¡Ayuda! ¿por qué estoy vendiendo mucho?

Cuando las cosas marchan mal, quizás hayas buscado toda explicación posible en tus errores, en tus falencias, en qué les falta a las publicaciones o qué podrías mejorar para empezar a levantar en un negocio que hasta ese momento te es esquivo. Pero cuando las cosas marchan bien, todo es color de rosa y solo te dedicas a entregar pedidos. Y, por supuesto,  dejas de hacerte cuestionamientos. Y crees, sobre todo, que ¡es gracias a tí! Pero no: no siempre las ventas las impulsan las decisiones de los vendedores. Leer más